Toritos y música prenden el carnaval

Con música de banda, baile y comparsas que llenan de color calles y plazas, el torito de petate se consolida un año más como una de las expresiones culturales más representativas del carnaval michoacano, celebrado antes del Miércoles de Ceniza, que marca el inicio de la Cuaresma.

La tradición se mantiene en varios municipios, con especial arraigo en la capital y su zona conurbada, así como en la Meseta Purépecha.

En Morelia, Charo y Tarímbaro se organizan festivales y recorridos donde decenas de toritos, estructuras de madera cubiertas con petate, cartón y papel de colores, son cargados por participantes que bailan al ritmo de bandas de viento. Se cree que surgió en el periodo virreinal, cuando se fusionaron elementos taurinos españoles con técnicas artesanales indígenas.

Colonias como Industrial, Obrera, Felícitas del Río, Primo Tapia, Isaac Arriaga y Ventura Puente concentran la mayor actividad, junto con barrios del Centro Histórico como San Juan y San José.

En la Meseta Purépecha, localidades como Cherán, Nurio, Zacán y Corupo mantienen vivo el componente comunitario, integrando danzas, música tradicional y participación familiar, con cooperación voluntaria para elaborar los toritos.