Soberanía se defiende con dignidad, no con sumisión: Ale Anguiano

La defensa de la soberanía nacional no es negociable ni un discurso de ocasión, sino una convicción que se sostiene desde el pueblo. Así lo afirmó Ale Anguiano, al respaldar la postura de la presidenta Claudia Sheinbaum y subrayar que México es y seguirá siendo un país libre, independiente y soberano.

Anguiano señaló que la relación con otras naciones debe basarse en el respeto mutuo, la cooperación y la igualdad entre Estados, sin subordinaciones. México, dijo, construye acuerdos y mantiene el diálogo, pero nunca renuncia a su dignidad ni a su derecho a decidir su propio rumbo.

En ese sentido, sostuvo que la soberanía no es una consigna vacía ni una herencia cómoda, sino una conquista histórica que se defiende todos los días desde las instituciones, el territorio y la organización social. Para la funcionaria, hablar de soberanía también implica hablar de justicia social, bienestar e igualdad sustantiva.

“Un país con pobreza y exclusión es un país vulnerable; un país con derechos es un país fuerte”, afirmó, al enfatizar que no puede existir soberanía real sin un pueblo con condiciones de vida dignas. Definir el futuro de México, concluyó, pasa por poner en el centro a las personas y defender la transformación con convicción y amor por el país.