Francisco Valenzuela
El pintor y muralista michoacano Guillermo Monroy Becerril murió a los 102 años, dejando un legado artístico invaluable. Al nacido en Tlalpujahua se le recuerda, entre muchas otras cosas, por haber formado parte de un grupo de jóvenes que recibieron clases de Frida Kahlo en su casa de Coyoacán en la Ciudad de México, a quienes se les conoció como “Los Fridos” y del que también formó parte su paisano Arturo Estrada, homenajeado en vida el año pasado en el Centro Cultural Clavijero de Morelia.

El maestro se tituló de la escuela de pintura y escultura La Esmeralda, en la que tuvo como maestros a Diego Rivera, Feliciano Peña, Raúl Anguiano, Agustín Lazo, José Chávez Morado, Everardo Ramírez y por supuesto Frida Kahlo.

Pintor de caballete, muralista, dibujante y grabador, se desempeñó como catedrático de artes plásticas en el Instituto de Ciencias y Artes de Chiapas, en el Centro Cultural Vito Alesio Robles y en la Escuela de Pintura y Escultura La Esmeralda.

Su firma se estampó en los murales “Belisario Domínguez” y “México 1847”, ambos en la escuela primaria Belisario Domínguez en Tuxtla Gutiérrez; “El beneficio de las vías de comunicación en la tierra” en la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (antes SCOP) de la Ciudad de México, y “La Adelita, las mujeres guerrilleras y sus amantes revolucionarios”, ubicado en el hotel La Posada del Sol, en la capital del país.








