Resistencia local en Minnesota obliga a Trump a recular

La Casa Blanca se vio forzada a ajustar su estrategia en Minnesota tras la ola de indignación desatada por la muerte de Alex Pretti, enfermero de cuidados intensivos, abatido por un agente federal en Minneapolis. Lejos de contener las protestas, los videos del hecho detonaron movilizaciones y talleres de resistencia civil pacífica en todo el país.

Las grabaciones muestran que agentes rociaron gas pimienta, sometieron a Pretti y luego un elemento de la Patrulla Fronteriza disparó a quemarropa cuando ya estaba en el suelo. Pese a ello, autoridades federales sostienen que el hombre “se resistió violentamente”, aunque las imágenes no evidencian una amenaza directa.

El presidente envió al llamado zar fronterizo Tom Homan como responsable de la operación local y mediador con el gobernador Tim Walz y el alcalde Jacob Frey. Además, se reportó el retiro de algunos mandos y agentes federales, mientras legisladores republicanos piden más información sobre las tácticas empleadas.

Dentro de las propias agencias migratorias crecen las críticas, según reportes de prensa que citan frustración entre oficiales activos y retirados. Incluso figuras republicanas locales se deslindaron, denunciando redadas que consideran represalias y prácticas que podrían ser inconstitucionales.

Mientras líderes demócratas exigen la salida de miles de agentes y amenazan con frenar fondos al Departamento de Seguridad Nacional, la movilización social se expande. Organizaciones nacionales impulsan capacitaciones en acción no violenta y apoyo comunitario, en un movimiento que tiene como consigna central: “ICE fuera”.