La primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, fue reelegida por el Parlamento para formar su segundo gobierno tras la amplia victoria electoral de la semana pasada. Con el respaldo de una supermayoría de dos tercios en la Cámara baja, la más poderosa del país, la líder del Partido Liberal Democrático busca consolidar un giro conservador en la política japonesa y fortalecer su control legislativo.
Entre sus principales objetivos están aumentar el gasto en defensa, reforzar la capacidad militar y endurecer la política migratoria. También pretende impulsar medidas sociales tradicionales y revisar aspectos de la Constitución pacifista de posguerra, aunque primero deberá atender el alza de precios y el estancamiento salarial que afectan a la población.
Takaichi enfrenta además presiones para elevar el presupuesto militar y mantener una postura firme frente a China, en medio de tensiones regionales. Su nuevo mandato, respaldado por una mayoría sólida, podría redefinir el rumbo político y económico de Japón en los próximos meses.







