“Película de terror” y “suicidio político”, la deuda de EEUU

El problema de la deuda en Estados Unidos toca no sólo a esa nación, sino a las diversas economías relacionadas con ella, situación a la que debe darse seguimiento.

 

Acento News

La deuda de 32 billones de dólares de Estados Unidos seguirá creciendo mientras el gobierno no haga nada, dijo el administrador de fondos de cobertura Stanley Druckenmiller, quien consideró tal coyuntura financiera como “una película de terror”.

 

A causa de la inflación y los altos tipos de interés que ha ido subiendo la Reserva Federal (Fed) de Nueva York, la deuda del vecino del norte crece anualmente dos billones de dólares, es decir, dos millones de millones de dólares (2 000 000 000 000.00) que, para 2040, constituirían un déficit por el orden de los 200 billones de dólares.

 

“La imprudencia fiscal de la última década ha sido como ver el desarrollo de una película de terror… sinceramente, todo este enfoque en el techo de la deuda en lugar del futuro problema fiscal es como sentarse en la playa de Santa Mónica preocupándose sobre si una ola de nueve metros dañará el muelle cuando sabes que hay un tsunami de 60 metros a solo 16 kilómetros de distancia”, expresó Druckenmiller, uno de los inversores más reconocibles de Wall Street.

 

Y es que, como los economistas vaticinan desde finales de 2022, la gran deuda de Washington podría no sólo paralizar el gobierno de Biden sino provocar una crisis financiera sin precedentes que dejara la de 2008 en una simple anécdota, dejando en la quiebra a las siguientes generaciones: “Parece mucho peor de lo que había imaginado hace diez años”, agregó, refiriendo que al no solucionar la cuestión de los déficits ni tener un control discal Estados Unidos comete “suicidio político”.

 

Druckenmiller dijo sobre la actuación de la Fed que las políticas de impresión de dinero han creado una inmensa burbuja: “Desafortunadamente, al tener aún una gran cantidad de deuda pública, la Fed continúa creando la falsa ilusión de que puede ayudar con nuestros problemas fiscales”.

 

A fines de 2023, la deuda de 32 billones de dólares será ya de 32, sin contar que el presupuesto de los Estados Unidos no toma en cuenta los pagos de derechos futuros, por lo que para 2040 ascendería a más de 200 billones de billetes verdes.