“Nadie es ilegal”, pero no aquí: polémica visita a la mansión de Billie Eilish

Tras la declaración de Billie Eilish contra el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y su frase “nadie es ilegal en tierra robada”, la polémica tocó la puerta, literalmente, de su casa en Los Ángeles. El periodista británico Ben Leo, del canal GB News, decidió confrontar lo que consideró una contradicción entre el discurso político de la artista y su estilo de vida.

Leo acudió a la lujosa propiedad de la cantante, valuada en alrededor de 3 millones de dólares, luego de que se recordara que el terreno se ubica en tierras ancestrales de la tribu Tongva. En un video que circula en redes, cuestiona que Eilish critique las fronteras mientras vive detrás de portones, cámaras de seguridad y cercas diseñadas para restringir el acceso. “Pensé que Billie no creía en las fronteras”, dice frente a la entrada cerrada.

El material se viralizó rápidamente y avivó el debate en plataformas digitales. Para algunos usuarios, el video expone la hipocresía de exigir apertura migratoria desde una posición de privilegio. “No quieren muros en las fronteras, solo alrededor de sus casas”, escribieron varios críticos.

Otros, en cambio, calificaron el acto como acoso y defendieron que una postura sobre el despojo histórico de los pueblos originarios no implica renunciar a la seguridad, la privacidad ni al patrimonio personal.

Por su parte, un portavoz de la tribu Tongva confirmó que la vivienda de la cantante se encuentra en su territorio ancestral y agradeció que figuras públicas visibilicen la historia de los pueblos originarios. Aclaró que Eilish no ha tenido contacto directo con la comunidad, aunque sí hubo comunicación con su equipo tras el discurso en los Grammy.