Luego de la participación del artista puertorriqueño Bad Bunny en el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl, Ale Anguiano señaló que este momento simboliza un reconocimiento mundial a la cultura latinoamericana y a las comunidades migrantes que por décadas han sostenido economías y sociedades fuera de sus países de origen.
Destacó que millones de familias migrantes contribuyen todos los días al desarrollo económico y social de Estados Unidos, aunque su aporte ha sido históricamente invisibilizado. Afirmó que cuando la música y las expresiones culturales latinas llegan a escenarios globales, no se trata solo de entretenimiento, sino de memoria, resistencia y reconocimiento.
Anguiano subrayó que la presencia latina rompe narrativas excluyentes y demuestra que la diversidad cultural es una riqueza compartida. Frente a discursos de odio o descalificación surgidos tras el espectáculo, sostuvo que la respuesta debe ser el humanismo y el respeto entre pueblos.
“Cuando nuestras voces y nuestras historias llegan a estos espacios, también llega la memoria de millones de personas migrantes que han trabajado por generaciones. El mejor antídoto contra el odio es la cultura y la solidaridad”, expresó.
Finalmente, resaltó que la identidad latinoamericana no es un elemento folclórico, sino una fuerza viva que ha resistido la discriminación y la desigualdad, y que reconocer estas expresiones es también reconocer el valor de quienes, con su trabajo y su cultura, fortalecen a otras naciones.







