La temporada de incendios forestales se adelantó en Michoacán, donde ya se han registrado más de una veintena de siniestros antes del arranque formal del periodo crítico de 2026, que normalmente comienza entre marzo y abril.
De acuerdo con reportes preliminares, las regiones de Apatzingán y Tacámbaro concentran actualmente la mayor cantidad de incendios activos. En Apatzingán, uno de los cerros lleva más de una semana en llamas, pese al trabajo constante de brigadas estatales, municipales y voluntarios que buscan contener el avance del fuego.
Las condiciones de sequía, la baja humedad y las altas temperaturas han complicado las labores de combate en distintas zonas del estado, lo que incrementa el riesgo de que los incendios se propaguen con rapidez. Además, autoridades han reiterado que gran parte de estos siniestros se originan por quemas agrícolas mal controladas y actividades humanas.
La atención de la emergencia ha requerido el despliegue permanente de personal especializado, vehículos, herramientas y equipo aéreo en algunos puntos, así como un monitoreo constante de las áreas de mayor riesgo.
El gobierno de Michoacán informó que los protocolos de prevención y respuesta ya se encuentran activos y que las brigadas están listas para reforzar las acciones conforme avance la temporada.
Asimismo, se hizo un llamado a la población a evitar quemas, reportar cualquier conato de incendio al 911 y colaborar en la protección de los bosques, considerados una de las principales reservas ambientales del estado.







