El Poder Judicial de Michoacán alista una serie de cambios para hacer más rápidos los juicios, acercar los servicios a zonas con alta demanda y dar mayor certeza a quienes invierten y hacen negocios en el estado.
Entre las acciones previstas está la llegada de dos nuevos jueces de oralidad penal que reforzarán la carga de trabajo en regiones como Morelia y Uruapan, donde actualmente se concentra el mayor número de asuntos.
También se pondrá en marcha un programa piloto de juzgado digital en materias civil y mercantil, con el que se pretende reducir tiempos, agilizar trámites y facilitar el seguimiento de los procesos desde plataformas electrónicas.

Otro de los proyectos en puerta es la creación de un juzgado civil y familiar en Tarímbaro, municipio que ha crecido de manera acelerada y que hoy genera una parte importante de los casos que se atienden en Morelia, junto con Cuitzeo y Álvaro Obregón.
Además, se informó que el Tribunal de Disciplina Judicial ya cuenta con mecanismos para que ciudadanos y personal puedan presentar quejas o denuncias de forma digital y anónima, como parte de una estrategia para combatir irregularidades y fortalecer la confianza en la institución.







