Estados Unidos negó este lunes ante el Consejo de Seguridad de la ONU estar en guerra contra Venezuela o llevar a cabo una ocupación tras la detención de Nicolás Maduro y la decisión de gobernar el país hasta una transición política.
El embajador de EU ante la ONU, Mike Waltz, afirmó que la captura de Maduro fue una “acción policial” contra un presunto narcotraficante y sostuvo que no se trataba de un jefe de Estado legítimo, al acusarlo de manipular el sistema electoral venezolano.
Waltz señaló que la operación se realizó para proteger a los ciudadanos estadounidenses del narcoterrorismo y aseguró que el presidente Donald Trump ofreció previamente salidas diplomáticas. Añadió que EU busca estabilidad regional y un futuro mejor para el pueblo venezolano.









