Víctor Ruiz
A 99 días del arranque de la Copa del Mundo 2026, la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey han acelerado las obras de remodelación exigidas por la FIFA para albergar los partidos asignados.
El caso que genera mayor atención es el del Estadio Banorte (antes Azteca), que aún no está al 100% y cuya reapertura está prevista para el 28 de marzo, cuando la Selección Mexicana enfrente en partido amistoso a Portugal.
De acuerdo con Grupo Ollamani, encargado de la gestión y rehabilitación del inmueble, se invierten 75 millones de dólares para cumplir con los requerimientos y poder inaugurar el Mundial el 11 de junio con el duelo entre México y Sudáfrica.
En Monterrey, el Estadio BBVA, conocido como el Gigante de Acero, requirió ajustes menores, al ser uno de los recintos más modernos del país, con capacidad para 53 mil aficionados. Entre las mejoras destacan la instalación de césped híbrido, un nuevo sistema de ventilación y la ampliación de áreas de protocolo y prensa, además de un proyecto urbano de 78 hectáreas aledañas.
El estadio regiomontano albergará tres partidos de fase de grupos y uno de dieciseisavos de final. Ya está confirmada la presencia de Túnez, Japón, Sudáfrica y Corea del Sur, mientras se espera al equipo europeo que surja del repechaje.
Por su parte, el Estadio Akron de Guadalajara reporta un avance del 98% y será sede de cuatro partidos, incluido el España vs. Uruguay de fase de grupos. Las autoridades trabajan en el Fan Fest y en las plataformas de visualización pública exigidas por la FIFA.







