Akbar Nájera
La Cámara de Diputados aprobó por mayoría calificada la reforma constitucional que reduce la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales, una de las principales promesas del actual gobierno federal, con impacto directo en millones de trabajadores del país.
El dictamen, que modifica el artículo 123 constitucional, establece una aplicación gradual: en 2027 la jornada será de 46 horas, en 2028 de 44, en 2029 de 42 y para 2030 se alcanzarán las 40 horas semanales, sin afectar salarios ni prestaciones.

La votación en lo general obtuvo 469 sufragios a favor, mientras que en lo particular se registraron 411 votos positivos y 58 en contra, principalmente de la oposición, que cuestionó la falta de dos días obligatorios de descanso.
La reforma también regula el pago de horas extras, que deberán remunerarse al doble y no exceder 12 horas por semana; de superarse, se pagarán al triple, además de prohibir el trabajo extraordinario para menores de edad.
El proyecto fue enviado a los congresos estatales para su validación constitucional. De aprobarse, México se alineará con estándares laborales internacionales orientados al bienestar y la productividad.








