Un total de 803 máquinas tragamonedas decomisadas en distintos puntos de Michoacán serán destruidas este día en el estacionamiento del estadio Morelos, en Morelia, como parte de las acciones para golpear las finanzas del crimen organizado y frenar el juego ilegal.
Los aparatos fueron asegurados principalmente en los municipios de Uruapan, Zamora, Apatzingán y Morelia, resultado de operativos realizados en diversas regiones del estado, donde este tipo de equipos suele operar sin permisos y fuera de toda regulación.
Autoridades señalaron que cada máquina podía generar en promedio hasta 12 mil pesos mensuales, recursos que presuntamente terminaban en manos de grupos delictivos, por lo que su destrucción representa un impacto directo en sus fuentes de financiamiento.
Además, el retiro de estos equipos busca disminuir la operación de espacios clandestinos de apuestas, los cuales suelen estar ligados a otros delitos como extorsión, amenazas y lavado de dinero, además de fomentar la ludopatía en comunidades vulnerables.







