Víctor Ruiz
Inaugurado en 2005 en el municipio de Lagunillas, Michoacán, el Autódromo del Águila tenía el objetivo de convertirse en una sede que fuera referente de los eventos de automovilismo y de velocidad en general; sin embargo, a 21 años de aquel sueño, el espacio se encuentra prácticamente inservible y en el abandono.
El orquestador e inversionista de aquel proyecto, Juan Carlos Ortiz, detalló en su momento que la reparación de la pista requería de por lo menos 10 millones de pesos, puesto que el lugar ya acumula siete años sin que se le dé mantenimiento.

El riesgo monetario que implicaba para organizadores invertir en eventos nacionales fue lo que provocó que poco a poco el autódromo dejara de ser usado, por lo que las últimas competencias que se tuvieron fueron arrancones desarrolladas en un breve tramo de la pista.
Por su parte, el integrante del Club Automovilístico Morelia (CAMAC), Carlos Ruano, lamentó que el complejo ya no esté siendo utilizado para lo que fue creado, pues en su momento llegó a albergar eventos como campeonatos de pista, de camionetas, la Copa Turismo, la Fórmula 2000, entre otros.

“Es triste del lado que conlleva un emprendimiento como este porque como empresarios sabemos la dificultad que representa sacar un autódromo adelante, y también por el ámbito deportivo, puesto que a Michoacán le hace falta un espacio como este, pero por el momento nos quedaremos sin competencias de grandes categorías”.
Añadió que si bien este proyecto ya parece insalvable, se debe aprender de otros lugares que lo han hecho bien, como es el Estado de México y Querétaro, donde por entidad existen dos autódromos de categoría internacional.







