
•Con una visión de futuro y respeto por su legado, el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla ha impulsado una obra de infraestructura que promete transformar el rostro urbano de Morelia.
El Segundo Anillo Periférico, cuya primera etapa dio inicio en febrero de 2024, no solo moderniza la red vial de la capital michoacana, sino que también sienta las bases para un crecimiento integral durante las próximas cinco décadas.
Esta ambiciosa iniciativa retoma el espíritu del primer anillo, construido en los años 70 y finalizado en los 80, que en su momento marcó un antes y un después en la delimitación y expansión de la ciudad. Con la adición de carriles laterales en 1990, Morelia se adaptó al creciente flujo vehicular y a las necesidades de una población en constante aumento. Sin embargo, la magnitud y el alcance del Segundo Anillo Periférico lo diferencian notablemente de su predecesor.
La nueva infraestructura está diseñada para conectar de manera estratégica diversos puntos clave de la región. Entre ellos, destaca el enlace con fraccionamientos de gran relevancia, como Villas del Pedregal – reconocida como la más grande de América Latina – y la integración de municipios limítrofes como Charo y Tarímbaro. Esta red vial se perfila como el eje que no solo aliviará el tráfico en el primer anillo, sino que también potenciará la conectividad económica y social del área conurbada.
Con una inversión de 1,274 millones de pesos provenientes íntegramente de recursos estatales, el proyecto se realiza sin recurrir a deuda pública, reflejando una política de saneamiento fiscal y responsabilidad financiera. Esta decisión ha sido elogiada por expertos en urbanismo, quienes aseguran que la nueva vialidad permitirá redirigir la expansión urbana de manera ordenada, mejorando la calidad de vida de los habitantes de Morelia y sus alrededores.
En palabras de quienes han seguido de cerca el desarrollo del proyecto, el Segundo Anillo Periférico representa no solo una solución inmediata a problemas de movilidad, sino también una apuesta a largo plazo por una ciudad más conectada y moderna. Así, Alfredo Ramírez Bedolla consolida su legado y escribe un nuevo capítulo en la historia de Morelia, reafirmando el compromiso del gobierno estatal con el progreso y el bienestar de sus ciudadanos.